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Derecho de pernada
El apelativo derecho de pernada se refiere a una práctica que, supuestamente, se acometía durante la Edad Media. Según se popularizó en la Ilustración, muchos apuntan que, durante este periodo oscuro de la historia de la humanidad, uno de los derechos estipulados del señor feudal era, ni más ni menos, que el de yacer con las jóvenes que acababan de contraer matrimonio con uno de sus siervos. Esto es, la violación de las recién casadas como derecho señorial. Ello nos indica hasta qué punto la jerarquía social estaba instaurada en el medievo, siendo la mujer minusvalorada hasta extremos inquietantes.

Si el siervo, como persona, no se pertenecía a sí mismo sino a su señor, la mujer pasaba a pertenecerles a ambos una vez casada. Al mismo tiempo, diversos estudios apuntan a que este trance podría ser solventado ofreciendo una compensación en metálico por parte del siervo. De este modo, se pagaba la “dote” simbólica por la doncella. Algunos han querido encontrar paralelismos con otras prácticas y ritos antiguos, como el ritual de desfloramiento chamán, donde la joven es introducida en los placeres sexuales por parte de un miembro destacado de la comunidad. Sin embargo, el derecho de pernada no es un acto de introducción a la búsqueda del propio placer. Es un abuso sexual y de poder en toda regla.

Derecho de pernada
Simbólicamente, este hecho responde a una voluntad de perpetuar un determinado orden social (el feudal), a través de la humillación y la sumisión absoluta. Por otro lado, esta práctica, nos hasta qué punto se consideraba a la mujer como mera mercancía. Sin embargo, no está claro que el derecho de pernada fuese algo contemplado por la ley como derecho señorial. Está claro que el abuso sexual era una desdeñable práctica en la época y que las mujeres eran las víctimas de la barbarie, pero la ley no lo estipulaba como algo sistemático.

Obras tan célebres como Fuenteovejuna (Lope de Vega), El alcande de Zalamea (Calderón de la Barca) o Las bodas de Fígaro (Beaumarchais) han reflejado la dominación señorial a través del sometimiento sexual femenino. Antes de la llegada del catolicismo, el matrimonio campesino era civil, basado en acuerdos entre los padres. Cuando se populariza en matrimonio religioso, con los votos matrimoniales que todos conocemos, la conciencia de los campesinos empieza a cambiar ya que se considera que el abuso no entra dentro de los preceptos de un matrimonio bendecido por Dios.


Fuente: educasexo

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