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Cuidados en el sexoEncuesta realizada a jovenes de entre 12 y 19 años, en Buenos Aires

Uno de cada tres cree que la mujer no puede quedar embarazada la primera vez. Y el 58% sabe que puede prevenir el sida con preservativo pero no cuáles son sus posibles vías de contagio y los síntomas.

La gran mayoría de los jóvenes se cuidó en su debut sexual, pero muchos creen que las mujeres no pueden quedar embarazadas la primera vez. Casi todos conocen los métodos anticonceptivos, pero no saben cómo emplearlos correctamente. En el mejor de los casos, se enteraron de la existencia del sida, y en el peor, no conocen ninguna enfermedad de transmisión sexual. En general repiten mucho de "manual" y no demuestran tener conciencia de los riesgos.

Los datos se desprenden de una encuesta a 505 adolescentes escolarizados de entre 12 y 19 años, conducida por la socióloga Marcela Aszkenazi y un equipo de psicólogos, pediatras, psicopedagogos y estudiantes de sociología y medicina. El trabajo fue realizado con una beca de la Comisión Nacional de Programas de Investigación Sanitaria. Las entrevistas se concentraron en centros de salud y en varios puntos de la Capital Federal, algunas localidades del Gran Buenos Aires y Rosario.

El objetivo fue indagar qué saben, qué creen y cómo practican su sexualidad. Una de las conclusiones más fuertes del trabajo es que los jóvenes tienen información fragmentaria y que esos "baches" pueden traducirse en conductas de riesgo.

En las respuestas aparecen algunas contradicciones entre lo que saben y lo que practican concretamente. Por ejemplo, el 86% se cuidó en su primera relación sexual —que en promedio se produjo a los 15 años— pero alrededor del 30% supone que no es posible concebir durante la primera vez, y que hay que tener varias relaciones sexuales para que la mujer quede embarazada.

Respecto de los métodos anticonceptivos, el 98% asegura conocer los más tradicionales, principalmente el preservativo. Pero, según puntualiza Aszkenazi, su uso es algo "arbitrario" y, si lo emplean, no lo hacen correctamente y tienen falsas creencias como que "no es necesario colocarlo desde el inicio hasta el final de la relación sexual".

Si bien más del 70% de los jóvenes cree que debería usar protección aun si la pareja es conocida, aclara que si se conocen desde hace tiempo y la mujer toma píldoras anticonceptivas, prefieren prescindir del preservativo.

De estos resultados se infirió que la elección de usar o no algún método anticonceptivo aparece más referida a factores superficiales como el grado de conocimiento con el compañero sexual, pero que en esta conducta no subyace una conciencia de prevención. Y que, en todo caso, temen más la posibilidad de un embarazo no deseado que el contagio de enfermedades de transmisión sexual (ETS), cuyo conocimiento es bastante exiguo.

El 58% de los entrevistados puede nombrar el sida y sabe que puede prevenirlo usando preservativo, pero no conoce sus posibles vías de contagio ni sus síntomas. Y más alarmante aún: el 20% no sabe nada acerca de las ETS. La excepción son los que pueden identificar, además del sida, otras enfermedades como la gonorrea o la sífilis y reconocer formas de contagio y síntomas.

Otro capítulo poco explorado es el de la anticoncepción de emergencia (métodos para evitar el embarazo después de haber tenido relaciones sexuales sin la protección adecuada). Apenas el 27% sabe que existe este recurso, y menos del 3% manifestó haberlo empleado alguna vez.

Para desmitificar aquello de que en la escuela el sexo es tabú, el 67% de los entrevistados aseguró haber obtenido conocimientos de salud sexual y reproductiva —aunque parcialmente— en charlas y materias escolares. Las otras fuentes de información son los padres (43%), los amigos (35%) y la televisión (34%).

¿Qué saben del propio cuerpo? El nivel de conocimiento acerca del aparato reproductor es sorprendentemente bajo en todos los entrevistados. El 51% de los jóvenes apenas menciona la existencia de los genitales de ambos sexos (pene y vagina), pero no puede nombrar otros órganos, como los ovarios, las trompas de falopio o el útero femeninos, y los testículos o espermatozoides masculinos, ni sus funciones.

La mayoría de las mujeres y hombres (62% de los consultados) no había consultado últimamente a un ginecólogo o médico clínico. Y el 66% desconoce que existe una Ley de Salud Sexual y Reproductiva. La autora del estudio apunta que "en general, no saben que pueden concurrir a consultar a los servicios de adolescencia y que la consulta es confidencial, entonces no van".

A modo de conclusión, Aszkenazi opina que "si es la escuela el espacio donde los jóvenes reciben la mayor información acerca de salud sexual y reproductiva, es entonces allí donde hay que redoblar esfuerzos para profundizar esos conocimientos, poniendo énfasis en la prevención".


Fuente: edant.clarin

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