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inconsciente
Podemos denominar como inconsciente a todos aquellos procesos mentales que están fuera del pensamiento consciente. Desde siempre el hombre ha tratado de buscar las causas de su comportamiento y las ha atribuido a diversos factores, como la religión, la brujería o los procesos psicológicos y es Freud (1856-1939) con la creación del psicoanálisis, quien le otorga a las motivaciones inconscientes un papel trascendental. Inconsciente es todo aquello que ocurre detrás de la conciencia, aquello que no nos damos cuenta a simple vista y sin embargo influye en gran medida en nuestra personalidad, en la forma en la que nos relacionamos, en la elección de pareja, de carrera, etc.

Muchas de las experiencias que hemos vivido no las recordamos por medio de la memoria, es decir en el sistema consciente, no obstante éstas permanecen inscritas en el inconsciente y tienen repercusiones en nuestra vida cotidiana. Es por dicha razón que en ocasiones los niños aprenden más de lo que no ha sido dicho. Por ejemplo, supongamos una familia en donde las relaciones son cordiales y se educa a los hijos predicando la confianza y la honestidad; mientras por otro lado la madre le es infiel al padre y dice constantes mentiras para encubrirse y “proteger a la familia”. Es probable que ocurra que aquellos niños aprendan a mentir y a engañar para “no dañar al otro” o contrariamente busquen una pareja que les repita los patrones de infidelidad conocidos en casa.

Se educa con el inconsciente y es por esto que repetimos acciones de nuestros padres que un día odiamos y juramos no haríamos nunca. O nos metemos con el mismo tipo de parejas una y otra vez, aún cuando el desenlace nos es conocido. Podemos nombrar a aquellas personas que sufrieron de maltratos y abusos en sus hogares de origen y terminan con una pareja que les maltrata y humilla. Al no tener consciente porque buscamos dichas relaciones, lo repetimos. El inconsciente, como podemos ver, domina gran parte de nuestras acciones y pocas veces nos damos cuenta de ello.

inconscienteEsto no quiere decir que el inconsciente sea un monstruo que nos somete y nos deja sin salida. Lo que el psicoanálisis busca es hacer consciente lo inconsciente y así darle a las personas más herramientas para enfrentar las circunstancias de la vida, logrando un mayor conocimiento de uno mismo y por lo tanto permitiéndonos tomar mejores decisiones. En el inconsciente está grabado todo lo que hemos vivido, incluso todo lo que pasó antes de que naciéramos: ¿cómo se conocieron nuestros padres?, ¿cuál era su situación cuando nacimos?, ¿qué lugar ocupamos en la familia?, ¿fuimos deseados, planeados?, ¿querían una niña o niño?, en definitiva, cuáles eran las expectativas de nuestros papás sobre nosotros. Tan solo estas situaciones ya influyen inconscientemente en nuestro futuro y sin embargo ni siquiera habíamos nacido. Imaginen todo el camino que faltaba por recorrer, y todos los momentos que gradualmente se sumarían, aumentando así nuestro acervo de vivencias inconscientes.

El inconsciente es un cúmulo de experiencias que guardamos en lo más profundo de nuestro ser y por el contrario afectan hasta lo más externo. La mayor parte del inconsciente está reprimido, es decir, no tenemos acceso a él. Esto es, en gran parte, porque hemos pasado por sucesos no gratos, que intentamos bloquear y evitar su paso a la conciencia, empero sus estragos se manifiestan en síntomas que se vuelven parte inseparable de nuestro carácter. La forma en la que se organiza el inconsciente es totalmente distinta a la de los pensamientos conscientes. Se dice que el proceso primario es aquel que rige el inconsciente, éste es atemporal, no conoce de orden cronológico, es impulsivo, busca la descarga instantánea, no sabe de capacidad de demora y espera; desea el placer por el placer sin tomar en cuenta nada más.

inconscienteExiste el inconsciente propiamente dicho, que es aquel que no recordamos (el que está totalmente reprimido, olvidado) y aquel llamado pre conciente que es todo aquello inconsciente a lo que sí tenemos acceso si intentamos devenirlo consciente. Los niños y las personas que sufren de enfermedades mentales graves tienen el inconsciente un tanto más a flor de piel. Esto es debido a que la represión es un proceso secundario que deviene conforme nos insertamos en una sociedad y aprendemos que existen reglas y normas de comportamiento y formas de relacionarnos. Comprendemos que tenemos que tolerar la frustración al no poder tener todo inmediatamente y que hay acciones nuestras que repercuten en los demás. Por ejemplo, pongamos a un niño pequeño que no le da pena tocarse los genitales en un evento público, sin embargo se esperaría que un adulto no se masturbara en una reunión familiar, frente a los demás.

Podemos observar cómo las personas psicóticas (enfermedad mental grave) no piensan ordenadamente, ni pueden seguir el hilo de una conversación, o no se bañan ni pueden valerse por ellos mismos, diremos entonces que se encuentran sumergidos en los procesos primarios del inconsciente. En un principio casi todo es inconsciente (bebés- solo les importa su satisfacción inmediata) y poco a poco vamos adquiriendo facultades de la conciencia que nos ayudan a funcionar en el mundo e interactuar con los demás. Por todo lo anterior, entendemos que no es fácil penetrar en el inconsciente, por el contrario es muy difícil y ponemos muchas resistencias para evitar volver a sentir el dolor que experimentamos alguna vez, o darnos cuenta que nuestros padres no son perfectos, ni nosotros, o que en ocasiones deseamos el mal a alguien o que sufrimos vergüenza, o nos sentimos indefensos e impotentes.

Es por esto que en ocasiones, aunque buscamos la ayuda de un psicoanalista ponemos barreras para defendernos del sufrimiento; y por más que una parte nuestra quiere estar mejor, hay otra, muchas veces inconsciente, que se esmera por conservar la represión, a dichas fuerzas en contra se les conoce como resistencias. El inconsciente lucha por salir, empero las resistencias tanto conscientes como inconscientes buscan evitarlo. A pesar de esto hay partes de nuestro inconsciente que salen a la luz, principalmente por medio de los sueños, los lapsus, los chistes y los actos fallidos. Los sueños son la vía regia al inconsciente, su lenguaje es el del proceso primario y cuando nos despertamos nosotros lo organizamos de acuerdo a procesos secundarios (de la conciencia); es por dicha razón que en ocasiones nos parecen tan extraños y con poca lógica. Un lapsus es una equivocación inconsciente, por ejemplo el decir una palabra cuando en realidad queríamos utilizar una diferente (te invito a mi cama, cuando lo que queríamos decir era casa), cambiar un nombre por otro u olvidar una fecha importante. Son aquellas ocasiones en las que decimos que nos traicionó el inconsciente.

inconscienteLos actos fallidos son como los lapsus pero en acciones. Por ejemplo, pelear con el novio muy fuerte y luego manejar el coche, sufriendo un accidente. También podría ser quedarse dormida antes de una entrevista importante para entrar a un nuevo trabajo. Podemos decir que conscientemente nos queríamos cuidar o asistir a la entrevista, sin embargo nuestro inconsciente tomó la decisión. Las causas tanto de los lapsus como de los actos fallidos se encuentran relacionadas con aspectos individuales que habría que analizar según la persona, lo que ha vivido y el momento que atraviesa.


Fuente: archivo PDF

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