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Águila de San Juan

Una de las mentiras de la Historia más repetidas ha sido la de asociar el águila de San Juan con el régimen franquista. La realidad histórica es muy distinta mal que les pese a los defensores de la erróneamente denominada Memoria histórica.

El origen del águila de San Juan casi se pierde en la noche de los tiempos. Ya en la visión que tuvo el profeta Ezequiel del carro de Dios o merkavah aparecían cuatro figuras que eran el toro, el león, el águila y el hombre. El cristianismo posterior identificó a esas cuatro figuras con los símbolos de los cuatro evangelistas y, más concretamente, señaló que el águila era el de Juan, el hijo de Zebedeo, autor del Cuarto Evangelio. La causa de semejante identificación era muy sencilla. Juan se había detenido de manera especial en el tema de la Divinidad de Cristo y, por lo tanto, se podía afirmar que se había remontado teológicamente a las alturas como si de un águila se tratara.

A lo largo de la Edad Media, la identificación con el apóstol llevaría a más de un monarca a identificarse con el Cuarto Evangelista y a asumir como emblema el águila. Esta circunstancia concreta fue precisamente la que determinó que Isabel I de Castilla la incorporara a su escudo heráldico. En su infancia, la futura reina había recibido un enorme consuelo espiritual de la lectura del Evangelio de Juan e incluso se hizo coronar Reina de Castilla el día de la festividad de San Juan. Tenía cierta lógica que en su blasón figurara el citado símbolo. Heráldicamente, el águila, en concreto, era un águila real pasmada, de sable, nimbada de oro, con el pico y las garras de gules y un halo de oro. Así, seguiría siendo sin ninguna referencia a Franco –que no había nacido– durante los siglos posteriores. Precisamente por ello, resulta absurdo que en una versión cinematográfica reciente de la vida de Juana la Loca se quitara el águila de los escudos que aparecían en la pantalla como si el general hubiera ido a colocarla a finales del siglo XV. Sí, es cierto que el águila de San Juan fue incluida como soporte del Escudo de España en los modelos oficiales de 1938 y 1945, pero, al actuarse así, únicamente se enlazaba con una tradición histórica que la Segunda república había pretendido eliminar.

Águila de San Juan

Con todo, resulta incorrecto referirse al uso del águila de San Juan con los términos «pre-constitucional» o «anticonstitucional» –otra prueba de grave ignorancia histórica contemplada vez tras vez en los medios de comunicación–, ya que ese diseño fue, precisamente, paralelo a los primeros años de la Constitución. Se encontraba en el modelo de 1977, presidió los debates de redacción de la Constitución y su promulgación y así se mantuvo hasta 1981 en que se sustituyó por el actual, posiblemente más por razones de ignorancia histórica que de necesidad real.


Fuente: larazon.es

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  1. Esto es como tantas otras cosas, el la que la ignorancia es la madre del atrevimiento, algo ya clasico en este pais.

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