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Prostitución
La prostitución es un negocio que permanece vivo desde los anales de la historia, no en vano, la misma Biblia nos narra la historia de María Magdalena, donde ya en tiempos de Cristo, era una profesión totalmente arraigada en las costumbres sociales de la época. Pero incluso nos podemos remontar a tiempos todavía más alejados de la época de maderos, emperadores y crucifixiones. En la antigüedad no ha habido buen emperador que no se precie de tener su buen harem de concubinas, pues visto desde una óptica mas allá del placer, un gran número de mujeres en su harem garantizaba cubrir los instintos más naturales de procreación y mantenimiento de la estirpe. Y es que la prostitución tuvo en las antiguas culturas de oriente, sin duda su nacimiento y su educación.

El mismo Heródoto nos relatara en su libro Historias (I 199), bajo la advocación de la musa Clío, las costumbres, para él horribles, de los babilonios acerca de la prostitución.

... toda mujer Babilonia, debía mantener relaciones sexuales con un extraño por lo menos una vez en su vida, (...) en el templo de afrodita, (...). Este desconocido pagaba a la mujer con una moneda, que se convertía en sagrada.

Extrañamente la prostitución en el mundo antiguo viene muy ligada con la religión, puesto que no eran pocas las congregaciones que adorando a un determinado dios (generalmente relacionado con el amor o el sexo), durante sus fiestas entraban en trance y realizaban ofrendas sexuales a su dios. Como ejemplo por que no poner el mas famoso de todos, los cultos a Baco, en la antigua Grecia en los que sus seguidoras, las bacantes, realizaban durante varios días numerosos actos entre los que amen de realizar el fornicio con prisioneros, se incitaba a beber y copular en orgías, que mas tarde fueron llamadas bacanales.

Pero la prostitución es un fenómeno que ha permanecido invariable a lo largo de los siglos, quizás con el paso a la historia medieval, perdió ese carácter religioso que tanto marco la época clásica. Pero no son pocos los conquistadores que se jactan de haber conquistado algo más que un trozo de tierra. Mas tarde con la expansión de la afición noble de la guerra, los soldados, visitaran lupanares, y se les ofrecerá mujeres como un trofeo aun mas importante que el propio estipendio militar.

Hasta hace apenas poco tiempo, en la época de las grandes guerras, la prostitución fue usada como medio de "ayuda" a sus combatientes, se puede poner como ejemplo la distribución de preservativos entre el ejército americano en la guerra de Corea, y su consecuente no sanción de estos actos por parte del Estado Mayor. Muy importante fue sin duda la actitud de los ejércitos japoneses, ante este tema.

ProstibuloDesde antes de la guerra la prostitución era una actividad legal en Asia y en el Japón. Las "mujeres confort" (ianfu), eufemismo creado por los japoneses, existían desde la época de los samuráis como una medida para evitar las violaciones por los soldados durante las guerras y para satisfacer las necesidades de la tropa…

Quizá el único momento en el que la prostitución fue claramente escondida y mermada fue durante el ascenso de los regímenes autoritarios del siglo XX que potenciaron una fuerte moralidad, ayudados por el catolicismo, que condeno a la prostitución a refugiarse en las esquinas de callejones estrechos, protegidos por la noche y sin mas seguridad social que la que se procesan entre ellas.

Lo que si ha quedado patente a lo largo de la historia es que la prostitución hasta nuestros días ha sido cosa exclusiva de mujeres, sea una prostitución con carácter religioso, por obligación frente a la fuerza del gremio masculino o por dinero. Deja de lado la prostitución masculina que vinculada al incipiente proceso de liberalización de la mujer avanza lentamente junto a esta. Sin duda la única prostitución masculina reflejada en la historia ha sido la tratada por la temática del sexo de hombres para los hombres, como seria el caso de los eunucos, aunque siempre mas asociada a la acumulación de poder por estos sectores.

La prostitución en la edad media

En la Europa de la Edad Media se dio la paradoja de la tolerancia universal por un lado y la condena en lo que respecta a la prostitución por otro. Aunque técnicamente era pecado (porque gira en torno al acto de la fornicación), la prostitución fue reconocida por la Iglesia y por otros sectores como un 'mal necesario'.

Se aceptaba como hecho el que los hombres jóvenes buscasen relaciones sexuales independientemente de sus opciones, por lo tanto la prostitución servía para proteger a las mujeres respetables de la seducción e incluso de la violación.

En 1358, el Gran Consejo de Venecia declaró que la prostitución es "absolutamente indispensable para el mundo".

Aunque se aceptase como mal menor, la Iglesia no dudó en declarar la prostitución como "práctica moralmente equivocada", a pesar de que San Agustín proclamaba que "si se expulsa la prostitución de la sociedad, se trastorna todo a causa de las pasiones".

ProstituciónMuchos canonistas instaban a las prostitutas a la reforma, bien a través del matrimonio, o bien convirtiéndose en monjas. De hecho, había muchos monasterios creados específicamente para las meretrices que deseasen abandonar la profesión.

La prostitución en la Edad Media era sobre todo una institución urbana. Especialmente en Italia, se hicieron esfuerzos por parte de los gobiernos municipales para expulsar a las prostitutas de las ciudades, pero en vano. Simplemente la demanda era demasiado grande, ya que no sólo los hombres solteros buscaban sus servicios, sino también los hombres casados y muchos miembros del clero.

Muchas ciudades trataron de resolver el problema desterrando a las prostitutas a zonas concretas, que acabaron convirtiéndose en sectores marginales asociados a los pobres y a los indeseables.

Otra restricción prácticamente universal que sufrieron las prostitutas se refería a la ropa que se les permitía llevar. Con el fin de ponerlas al margen de la 'mujer decente' y evitar la confusión, la Iglesia requirió que adoptasen algún distintivo en su vestimenta, que el gobierno de cada ciudad seleccionaba. Por ejemplo, en Milán la prenda que las distinguía era un manto negro, mientras que en Florencia llevaban guantes y campanas en sus sombreros.

Muchas ciudades decidieron sacar tajada de la situación y crearon leyes que regulaban los burdeles, cobrando un porcentaje de sus ingresos.


Algunas curiosidades* El término prostitución proviene del término latino, prostituere, que significa literalmente "exhibir para la venta".
* El término loba como equivalencia de prostituta viene de los ritos producidos en febrero en honor al dios romano de los campos y los pastores, Fauno Luperco (Lupus-lobo). Eran llamadas lobas u originalmente lupas las que ejercían la prostitución sagrada con los sacerdotes de este dios, los luperci, en el Ara Máxima.
* En el panteón romano de deidades una diosa menor de la agricultura era llamada "Puta", aunque es pura coincidencia.
* Las prostitutas, así como hoy ocultan sus negocios haciéndolos pasar por casas de masajes o los anuncian con luces rojas, en la Edad Media (s.XII) los disimulaban como si se tratara de tabernas, colgando en su puerta un ramo. Por esa razón, las comadres empezaron a llamarlas "rameras", una palabra que les sonaba más púdica que "prostituta".


Fuente: taringa y paseandohistoria

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