A+
A-
Torear

Los espectáculos taurinos o corridas de toros, son unas de las tradiciones españolas más conocidas en todo el mundo y al mismo tiempo más polémicas. Esta fiesta no existiría si no existiese el toro bravo. El origen de esta raza de toros la encontramos en el primitivo uro o bos, que no habitó exclusivamente en España, pero sí es aquí donde encontró su asentamiento preferido, conservándose hasta nuestros días. Las zonas españolas donde actualmente existen mas ganaderías bravas son: Andalucía, Extremadura, Salamanca y centro.

Desde los tiempos remotos, se utilizaron los toros bravos para lanzarlos contra el enemigo. El origen de las corridas de toros es poco conocido, pues hay muchas teorías. Unos dicen que viene del Imperio Romano, otros del antiguo Egipto y otros dicen que puede venir de los Celtas. En la antigüedad, en toda la zona del mediterráneo se rendía culto al toro como animal divino, pero durante la época romana el culto al toro dejó de ser sagrado y se convirtió en un espectáculo de circo. En la edad media, las corridas de toros solo las practicaba la nobleza. El toreo es una tradición muy antigua y se inició a caballo (se dice que el toro de la vega es el comienzo de todo). Originalmente la corrida era una ceremonia oficial de los reyes, como una celebración de su coronación. En 1128 ya se celebró una corrida a raíz de casarse el rey Alfonso VII con doña Berenguela.

Historia de la tauromaquia

Desde tiempos inmemoriales, recorrían los pueblos de España los llamados “matatoros” o “toreadores” divirtiendo al público y cobrando por ello, mediante la práctica del toreo de forma más o menos rudimentaria.

Podemos afirmar que el origen del “toreo a pie” procede del norte de España, sobre todo de las provincias vascas, Navarra, y Aragón (allá por el siglo XIV), pero su transformación en arte se debe a Andalucía, a principios del siglo XVIII. Aunque realmente Navarra fue la cuna de ganaderos y toreros.

Como anécdota podemos contar que durante el siglo XVII había toreo a caballo en los que participaba la realeza: incluso Carlos I de Inglaterra y su lugarteniente Lord Buckingham participaron en un evento durante su estancia en España, y les gustó tanto que repitieron luego la experiencia en su país invitando a los embajadores de los reinos de Francia y España.

A finales del siglo XVII y principios de XVIII se fue acentuando el “toreo a pie”. Los toreros navarros tuvieron que enfrentarse al mas popular toreo andaluz, mas pausado y dominador, y éste acabó imponiéndose, siendo Sevilla y Ronda las plazas mas famosas.

La tauromaquia en la antiguedad

En el siglo XVIII existieron en España dos corrientes regionales de cuya combinación surgió el torero de a pie: el ámbito vasco-navarro y el andaluz. La tauromaquia vasconavarra se basaba en los saltos, recortes y banderillas, mientras que la andaluza se desarrollaba con lienzos y capas. Al final salió victorioso el modelo andaluz (sobre el año 1770). Una vez decantado el toreo a favor de la opción andaluza, surge una nueva disputa entre toreros a finales del siglo XVIII: los partidarios del estilo rondeño y los del sevillano. Para los primeros, lo fundamental era la estocada, en cambio para los hispalenses, lo importante era lucirse con la capa.

Al torero rondeño Francisco Romero, se le considera el padre del torero moderno.

En toda España y con motivo de las celebraciones de victorias bélicas o de festividades de Santos, tenían lugar corridas de toros sobre todo en Castilla, Aragón y Andalucía. Estas corridas se celebraban en las plazas principales de la ciudad, que se cerraban con carros, toneles, cadenas, etc.

Las corridas de toros tal y como hoy las conocemos, vienen del siglo XVIII, cuando la nobleza abandona el toreo “a caballo” y el pueblo comienza a hacerlo “a pie” demostrando su valor y destreza. Y a partir del siglo XIX ya se hicieron muy populares y se convirtió en un negocio y en un espectáculo de masas. Incluso hubo épocas en que Reyes y Papas las prohibieron.

El arte del toreo

España cuenta con un gran número de aficionados a los toros. Éstos consideran las corridas como un bello espectáculo, un arte y una manifestación de cultura que ha sobrevivido hasta nuestros días, al igual que el toro bravo, donde se aprecia sobre todo el valor y destreza del torero. Actualmente se celebran corridas de toros en Europa (España, Portugal y Francia) y en América (Perú, México, Colombia, Ecuador y Venezuela).

¿Cómo puede considerarse inculta, retrógrada o salvaje? una fiesta que ha apasionado a Goya, Lorca, Valle-Inclán, Manuel Machado, Góngora, Nicolás Moratín, Gerardo Diego, Antonio Gala, Bergamín, Villatín, Abel Gance, Montherlant, Jean Call, Miguel Hernández, Camilo José Cela, Botero, Vargas Llosa, etc, y que ha sido plasmada en la literatura, pintura, música, escultura, cine, teatro, prensa...

- Vídeo (Manolete) -



Fuente: archivo PDF

6 comentarios Google+ 6 Facebook

  1. Viva la fiesta de los toros2 de julio de 2014, 17:34

    Si a este arte, algunos lo consideran salvaje e inhumano, habría que volver la vista a la caza, o acaso a eso, no se lo considera maltrato, algunos dicen que no es lo mismo, por Dios, cuanta hipocresía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, dicen que es distinto por que no sufren, ya que con un disparo caen, pero y los que quedan heridos y logran escapar, esos no sufren hasta llegar a morir?

      Eliminar
  2. Viva nuestra fiesta. Y al que no le guste que no vaya.

    ResponderEliminar
  3. Viva nuestra fiesta, vivan los toros y viva España.

    ResponderEliminar
  4. Que tema mas bueno, este de Manolo Escobar. Felicidades.

    ResponderEliminar

Nos puedes dejar un comentario, una opinión, o tu experiencia sobre este artículo. Queremos que participes, porque aquí tú eres el protagonista.


 
2013 - 2018 Te interesa saber



Política de privacidad




TiS, con tecnología Responsive Web Design y Blogger

Ir a inicio