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Enrique Tierno Galván

—Uno de los grandes intelectuales de España y, desde luego que, el mejor alcalde que ha tenido Madrid en toda su historia—, —una figura que por su historia está muy por encima de todas las pasiones partidistas— o —su desusada cultura en el medio político en el que se movía le hacía parecer, como lo que en realidad era, un hombre muy por encima de lo normal—.

Así le describían personajes tan dispares como el dramaturgo Antonio Buero Vallejo, el comunista Santiago Carrillo o su gran rival político, José María Álvarez del Manzano. La figura de Enrique Tierno Galván al que aún hoy 31 años después de su muerte, le siguen rindiendo emotivos homenajes.

Todos son halagos para uno de los pocos políticos españoles que supo ganarse la admiración y el respeto de la gente, tanto de sus enemigos como de sus amigos. El —viejo profesor—, —el alcalde—, el —socialista honrado— o, como le llegó a definir la misma oposición del Partido Popular, —la reina madre—, fueron algunos de los apelativos que se ganó durante los siete años (1979-1986) en que estuvo al frente del Ayuntamiento de Madrid.

Enrique Tierno Galván

El mismisimo Álvarez del Manzano, que fue derrotado en las urnas hasta en dos ocasiones por él, escribió para el diario ABC el día de su muerte: —No se puede negar, ni nosotros lo hemos hecho nunca, la popularidad de Enrique Tierno Galván. Ha pasado por encima de criterios diferenciadores y ha continuado en la línea de los grandes alcaldes de la Villa—.

Durante el transcurso de su vida desplegó una intensa actividad contra la Dictadura de Franco, que le costó, por ejemplo, la expulsión de la Universidad de Salamanca y su marcha obligada como profesor a universidades americanas como la de Princeton. Durante la Democracia supo estar por encima de —las adversidades y contratiempos de su propio partido a base de empeño, paciencia e inteligencia, saldando su mandato positivamente—, como reconocía ABC. Llegando también a convertirse en un defensor a ultranza de la Monarquía, a pesar de declararse —un republicano de formación y de corazón—, como confesaba su gran amigo José María Areilza: —Fue uno de los primeros en considerar a la institución monárquica como una solución racional, inteligente y moderada, capaz de evitar traumas nacionales y de garantizar una salida democrática y pacífica a la nación—.

Enrique Tierno Galván funeral

Muriendo con las botas puestas

Todos veían en Enrique Tierno Galván, aun en sus diferencias, a un hombre íntegro, honrado, culto (no pedante), consecuente con sus ideas a favor de la libertad y la concordia y que, ante todo, trabajó hasta la extenuación por el pueblo de Madrid. Aun siendo consciente de la gravedad de su enfermedad, un cáncer de colon, cuentan que exigió a los médicos que le trataban que desde un principio le informasen con exactitud de cuál era su estado de salud e insistió en continuar sus actividades hasta que físicamente no pudiera tenerse en pie.

Y así fue, como se demuestra en su extensa y dispersa obra intelectual, con decenas de libros, ensayos y centenares de notas y comentarios, en campos tan heterogéneos como la política, la filosofía, historia de la cultura o sociología.

Enrique Tierno Galván pregón

—¡A colocarse!—

Como alcalde supo ganarse día a día el afecto de todos los madrileños con sus humorísticos y bien escritos Bandos municipales y con iniciativas tan variopintas como las de devolver los patos al río Manzanares o las flores a los parterres públicos. Y ante todo sin olvidarse de los jóvenes, a los que se ganó incondicionalmente gracias a su apoyo a La Movida madrileña, con sus apariciones en conciertos como el de Joan Baez y Luis Eduardo Aute y con frases ya antológicas como: —¡Rockeros, el que no esté colocado, que se coloque... y al loro!—.

Enrique Tierno Galván fue el —hombre bueno—, el —socialista honrado—, el —padre de todos—, el —mejor compañero—, el —intelectual—, el —defensor de los trabajadores—, el —luchador por la paz—... pues sí, todo esto era el gran Tierno Galván para los demás: una de las personalidades más atractivas y populares que la política española ha tenido, cuyo funeral se convirtió en una de las concentraciones más multitudinarias que se recuerdan en la capital de España.

—El destino es caprichoso y lamentablemente cruel. Ha muerto el mejor alcalde de Madrid, el mejor alcalde de España—, anunció Juan Barranco. Y Madrid no volvió a ser lo mismo.

- Enrique Tierno Galván - La Movida Madrileña -


- Funeral de Enrique Tierno Galván (1986) -


- Homenaje a Enrique Tierno Galván -



Fuente: abc.es

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